En el corazón de Andalucía, específicamente en la provincia de Sevilla y más precisamente en el municipio de Villanueva del Ariscal, se encuentra un tesoro cultural de gran valor: las Bodegas Góngora. Este conjunto arquitectónico singular, datado con precisión histórica, fue registrado como Bien de Interés Cultural bajo la categoría de Monumento. Este reconocimiento oficial fue otorgado el 19 de octubre de 2004, reflejando su significancia tanto en el ámbito local como en el panorama nacional.
Las Bodegas Góngora destacan no solo por su belleza arquitectónica y su integración con el entorno, sino también por su importancia histórica. Inicialmente incoadas el 22 de abril de 2003, estas bodegas han sido objeto de protección legal desde su declaración como BIC. Este proceso legal se formalizó mediante decreto, publicado en el boletín correspondiente el 29 de mayo de 2003 para su incoación y el 14 de diciembre de 2004 para su declaración oficial como Bien de Interés Cultural.
Este monumento, inscrito bajo el código (R.I.) - 51 - 0011060 - 00000, representa un ejemplo destacado de la riqueza patrimonial de Andalucía. Su distinción como BIC no solo resguarda su integridad física y arquitectónica, sino que también promueve su valorización cultural y turística. Las Bodegas Góngora son un testimonio vivo de la tradición vinícola y arquitectónica de la región, atrayendo tanto a estudiosos como a visitantes interesados en la historia y la cultura local.
Este patrimonio inmobiliario, de acuerdo con la legislación vigente en materia de conservación del patrimonio cultural, subraya la importancia de preservar no solo los edificios en sí, sino también todos los elementos que los acompañan y enriquecen su contexto. Así, las Bodegas Góngora no solo se destacan por su estructura física, sino también por su papel como vínculo tangible con la historia y la identidad de Andalucía.