Enclavado en la comunidad autónoma de Aragón, específicamente en la provincia de Huesca, el municipio de Bárcabo alberga una joya cultural de singular importancia: Barfaluy III. Este sitio, catalogado como Monumento y declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se distingue por su riqueza histórica y artística, especialmente en el ámbito de las cuevas y el arte rupestre.
Barfaluy III, situado dentro de la entidad singular de Barcabo, está inscrito en el Registro de Bienes Inmuebles bajo el código (R.I.) - 51 - 0009381 - 00000. Fue oficialmente declarado como BIC el 15 de noviembre de 1996, siendo esta fecha un hito significativo en su reconocimiento oficial. La resolución que lo consagra como tal se emitió el 29 de junio de 1985, destacando su valor patrimonial y cultural para la región.
Según la Ley 16/1985, los bienes inmuebles como Barfaluy III están definidos como aquellos que forman parte integrante del Patrimonio Cultural Español. Este monumento es un claro ejemplo de la riqueza arqueológica que puede encontrarse en la zona, contribuyendo no solo al conocimiento histórico, sino también a la identidad cultural de Aragón y de todo el país.
El entorno de Barfaluy III no solo incluye su estructura física y las cuevas que lo conforman, sino también los elementos consustanciales que lo rodean, todos ellos parte esencial de su valor como patrimonio cultural. Esta integración en el entorno es crucial según el artículo 334 del Código Civil, asegurando su protección y conservación para generaciones futuras.
En resumen, Barfaluy III se erige como un testimonio vivo del legado histórico de Aragón, destacando por su relevancia tanto a nivel local como nacional. Su declaración como BIC no solo reconoce su valor artístico y arqueológico, sino que también establece un compromiso permanente con su preservación y estudio continuo, asegurando que su importancia perdure en el tiempo.