Enclavado en la comunidad autónoma de Aragón, específicamente en la provincia de Teruel y bajo la administración del municipio de Alcaine, se encuentra el Abrigo de la Higuera del Barranco de Estercuel. Este sitio, de singular importancia cultural, ha sido reconocido como Monumento y declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Este reconocimiento legal y cultural fue formalizado mediante la Resolución de fecha 15 de noviembre de 1996, según consta en el Registro BIC de inmuebles bajo el código definitivo R.I. 51-0009473-00000.
El Abrigo de la Higuera del Barranco de Estercuel se distingue principalmente por su relevancia dentro del patrimonio arqueológico y artístico rupestre español. Este tipo de bienes inmuebles, conforme al artículo 334 del Código Civil español, abarca tanto los elementos directamente vinculados a los edificios como aquellos que, aun pudiendo separarse, conservan una unidad y significado histórico-cultural que los hace intransferibles en su esencia original.
Desde su declaración como BIC, este enclave ha sido objeto de protección y conservación por parte de las autoridades competentes, asegurando así su integridad y accesibilidad para estudios y visitas especializadas. La inclusión en esta categoría de protección no solo resguarda sus valores históricos y estéticos, sino que también promueve su estudio y difusión como parte fundamental del acervo cultural de la región.
El Abrigo de la Higuera del Barranco de Estercuel representa, además, un testimonio tangible del pasado prehistórico de la zona, proporcionando insights significativos sobre las comunidades que habitaron esta región en tiempos remotos. Su ubicación específica dentro del municipio de Alcaine, una entidad singular que compone el conjunto municipal, subraya su conexión con el entorno geográfico y social que lo rodea.
En resumen, el Abrigo de la Higuera del Barranco de Estercuel no solo se erige como un monumento emblemático de Aragón, sino también como un ejemplo paradigmático de la riqueza cultural y patrimonial que España se esfuerza por preservar y compartir con las generaciones presentes y futuras.