Abrigo del Cubular

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Zona Arqueológica

Abrigo del Cubular es un destacado sitio arqueológico ubicado en la comunidad autónoma de Cantabria, específicamente en el municipio de Valderredible. Esta zona ha sido reconocida por su importancia cultural y ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) debido a su valor histórico y arqueológico. El reconocimiento oficial de Abrigo del Cubular se formalizó mediante la incoación del registro el 13 de septiembre de 2004, seguido de su declaración el 26 de enero de 2006, con la publicación correspondiente en el boletín oficial el 23 de marzo del mismo año.

La catalogación de Abrigo del Cubular como zona arqueológica resalta su relevancia dentro del Patrimonio Cultural Español. De acuerdo con el Código Civil, los bienes inmuebles como este son considerados aquellos que, además de sus estructuras físicas, incluyen todos los elementos que se asocian de manera intrínseca con el entorno, formando un conjunto que es difícil de separar sin afectar su integridad. Esta clasificación es parte de una categoría más amplia que incluye monumentos, jardines históricos, conjuntos históricos, sitios históricos y zonas arqueológicas.

Es importante entender la distinción entre la "Entidad singular" y el "Municipio". En este caso, Polientes es la entidad singular en la que se encuentra Abrigo del Cubular, mientras que Valderredible es el municipio que agrupa a diversas entidades. Este matiz es esencial para la correcta comprensión de la organización administrativa en la región, donde la entidad singular puede estar compuesta por una o más parroquias.

La protección y preservación de Abrigo del Cubular es un esfuerzo significativo que asegura la conservación de la historia y la cultura de Cantabria. Los estudios y excavaciones continuas en esta zona no solo enriquecen el conocimiento sobre las civilizaciones pasadas que habitaron la región, sino que también contribuyen al entendimiento del legado cultural español en su conjunto. Así, Abrigo del Cubular se erige no solo como un vestigio del pasado, sino como un símbolo del patrimonio cultural que merece ser valorado y protegido por las generaciones presentes y futuras.