En el corazón de Castilla-La Mancha, específicamente en la provincia de Cuenca, se encuentra el Casco Antiguo de la Ciudad y Paisaje Que lo Rodea. Este lugar singular ha sido reconocido y protegido por su significado histórico y cultural, siendo designado como Bien de Interés Cultural (BIC) mediante un decreto emitido el 25 de abril de 1963, con la oficialización de su estatus publicada en el boletín correspondiente el 20 de mayo de ese mismo año.
La distinción de BIC otorgada al Casco Antiguo de la Ciudad y Paisaje Que lo Rodea abarca una categoría específica de los bienes integrantes del Patrimonio Cultural Español, reservada para los Sitios Históricos que representan no solo un conjunto arquitectónico notable, sino también un testimonio viviente de la historia y la evolución urbana de la región. Este reconocimiento implica no solo la salvaguarda de sus edificaciones y espacios, sino también de los elementos paisajísticos que contribuyen a su identidad visual y cultural.
Cuenca, el municipio que alberga este preciado conjunto, se distingue además por su configuración como Entidad Singular dentro de la provincia homónima, subrayando así su relevancia no solo como un punto de referencia histórico dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, sino también como un ejemplo emblemático del patrimonio cultural español.
El Casco Antiguo de la Ciudad y Paisaje Que lo Rodea no solo comprende monumentos individuales, sino que conforma un conjunto histórico que abarca desde edificaciones significativas hasta los elementos naturales que han moldeado su paisaje a lo largo de los siglos. Esta diversidad de elementos, protegida por la legislación que regula los Bienes de Interés Cultural, asegura su preservación para generaciones futuras como testimonio de la identidad y la historia compartida por la comunidad local y la nación en su conjunto.