Casa de Juan Correcher

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Monumento

En el corazón de Cuenca, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, se erige un testimonio de historia y arquitectura que perdura hasta nuestros días: la Casa de Juan Correcher. Situada en el municipio y entidad singular de Cuenca, este inmueble ha sido reconocido como Monumento y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por su valor patrimonial excepcional.

El proceso de protección y valoración legal de la Casa de Juan Correcher comenzó el 25 de noviembre de 1994, cuando fue incluida en el Registro de Bienes de Interés Cultural bajo el número A.R.I.-51-0005262-00000, mediante un decreto específico que formalizó su importancia cultural. Según la Ley 16/1985, los bienes inmuebles como este son aquellos que, por su carácter monumental e integración con el entorno, merecen una protección especial y un reconocimiento como parte integral del Patrimonio Cultural Español.

Como Monumento, la Casa de Juan Correcher no solo representa un ejemplo destacado de la arquitectura tradicional de la región, sino que también constituye un punto de referencia histórico que conecta con las raíces culturales de Cuenca. Este estatus no solo resalta su valor estético y arquitectónico, sino también su función como testimonio vivo de la evolución urbana y social de la localidad a lo largo de los siglos.

La designación de BIC implica la aplicación de medidas de conservación y restauración específicas, garantizando así la preservación de sus características originales para las generaciones futuras. Este compromiso con la conservación del patrimonio cultural asegura que la Casa de Juan Correcher continúe siendo un activo cultural invaluable, accesible tanto para el disfrute público como para el estudio y la investigación en el ámbito de la arquitectura histórica y la historia local.

En resumen, la Casa de Juan Correcher en Cuenca representa un símbolo tangible del legado histórico y cultural de la región, protegido por su relevancia como Monumento y BIC. Su inclusión en el Patrimonio Cultural Español subraya su importancia como parte integral de la identidad y el patrimonio común de la comunidad, asegurando su preservación y reconocimiento a lo largo del tiempo.