Enclavados en el corazón de la provincia de Cuenca, dentro del municipio de Villar del Humo en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, se encuentran los Abrigos "Peña del Escrito I" y "Peña del Escrito II". Estos enclaves arqueológicos han sido distinguidos con la máxima categoría de protección cultural en España, siendo declarados Monumento y Bien de Interés Cultural (BIC).
El reconocimiento legal de estos bienes se remonta al 25 de junio de 1985, fecha en la cual fueron inscritos en el Registro de Bienes de Interés Cultural con el código (R.I.) - 51 - 0000284 - 00000. Esta designación refleja su importancia como elementos integrantes del Patrimonio Cultural Español, conforme a lo establecido en la Ley 16/1985, que define los bienes inmuebles de este tipo como aquellos que, por su valor histórico, artístico o arqueológico, merecen una protección especial.
Ubicados en un entorno natural de singular belleza, estos abrigos rupestres no solo son testimonios de las antiguas culturas que habitaron la región, sino que también representan un invaluable recurso para el estudio y la comprensión de la prehistoria ibérica. Su inclusión en la lista de Bienes de Interés Cultural garantiza su preservación y acceso controlado, asegurando así que las generaciones futuras puedan seguir beneficiándose de su significado histórico y cultural.
La comunidad científica y los aficionados a la arqueología han encontrado en los Abrigos "Peña del Escrito I" y "Peña del Escrito II" un campo fértil para la investigación y el descubrimiento. A través de estos vestigios, se vislumbra el modo de vida, las creencias y las tradiciones de los antiguos pobladores de esta región, ofreciendo una ventana al pasado que, aunque milenario, sigue vivo en las inscripciones y pinturas que adornan sus paredes rocosas.
La protección y conservación de estos abrigos no solo es un deber legal, sino también un compromiso moral con la memoria histórica y la identidad cultural de Castilla-La Mancha. Su acceso controlado y la promoción de su valor educativo y científico son fundamentales para su mantenimiento a largo plazo, asegurando que continúen siendo un testimonio tangible de nuestro legado prehistórico para las generaciones venideras.