La Colegiata de San Luis se erige majestuosa en el municipio de Villagarcía de Campos, perteneciente a la provincia de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Este imponente monumento ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC), un estatus otorgado por su significativa relevancia histórica y arquitectónica.
Su declaración como BIC se remonta al año 1983, tras un proceso iniciado en 1982 y culminado con un Real Decreto que confirmó su importancia cultural. La Colegiata no solo representa un ejemplo notable de arquitectura religiosa, sino que también encarna parte del patrimonio cultural español, protegido bajo la legislación que ampara los bienes inmuebles de valor histórico-artístico.
El edificio, caracterizado por su estilo arquitectónico particular, ha sido considerado monumento, una categoría reservada para estructuras que no solo son excepcionales por su diseño y construcción, sino también por el papel que desempeñan en la historia local y nacional. La Colegiata de San Luis es, por tanto, un testimonio vivo del pasado de la región y un símbolo de identidad cultural para los habitantes de Villagarcía de Campos y sus alrededores.
La comunidad autónoma de Castilla y León, rica en patrimonio histórico, alberga en la provincia de Valladolid numerosos municipios que cuentan con entidades singulares de gran valor histórico y cultural como Villagarcía de Campos. En este contexto, la Colegiata se destaca no solo como un lugar de culto, sino también como un punto de interés turístico y educativo, atrayendo visitantes y estudiosos interesados en su arquitectura medieval y su conexión con la historia local.
En resumen, la Colegiata de San Luis representa un ejemplo destacado de la riqueza patrimonial de Castilla y León, siendo un monumento protegido que contribuye significativamente a la comprensión y apreciación del legado cultural español.