En el corazón de la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León, se encuentra un sitio de relevancia histórica y arqueológica notable: Castro del Raso. Situado dentro del municipio de Candeleda, este enclave ha sido designado como Zona Arqueológica y declarado Bien de Interés Cultural (BIC), reflejando así su importancia tanto en términos culturales como legales.
El reconocimiento como BIC otorga a Castro del Raso un estatus protegido dentro del Patrimonio Cultural Español, bajo las disposiciones establecidas por la Ley 16/1985. Esta categorización incluye no solo monumentos y conjuntos históricos, sino también sitios arqueológicos de significativa relevancia para la comprensión y preservación del pasado de la región.
El proceso de declaración como BIC para Castro del Raso inició el 14 de abril de 1993, culminando con su declaración oficial el 7 de abril de 1994, según consta en los boletines correspondientes a esas fechas. Este reconocimiento subraya la importancia histórica del lugar, marcado por vestigios que datan de épocas antiguas y que contribuyen al entendimiento de las civilizaciones que habitaron la región en tiempos remotos.
Ubicado específicamente en la localidad de Candeleda, Castro del Raso no solo enriquece el patrimonio histórico de la provincia de Ávila, sino que también constituye un testimonio tangible de la evolución cultural y social de sus habitantes a lo largo de los siglos. Su valor como área arqueológica va más allá de sus límites físicos, representando un legado que merece ser preservado y estudiado para las generaciones presentes y futuras.
En resumen, Castro del Raso no solo es un sitio arqueológico de importancia singular en Castilla y León, sino también un ejemplo destacado del compromiso con la conservación y comprensión de nuestro patrimonio cultural. Su inclusión como BIC garantiza su protección legal y su valorización como parte integral del legado histórico de España.