En el corazón de Valladolid, dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León, se erige un monumento que no solo representa un vestigio arquitectónico notable, sino también un símbolo de la historia y la cultura local: Cárcel Vieja. Este edificio ha sido reconocido con la máxima distinción que otorga el Estado español a sus bienes patrimoniales, al ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
La historia de Cárcel Vieja se remonta a su declaración oficial el 18 de agosto de 1964, siendo registrado bajo el código (R.I.) - 51 - 0001613 - 00000 en el Registro BIC de Inmuebles. Este reconocimiento no es meramente simbólico; la categoría de Monumento le confiere una protección legal específica, garantizando su preservación para las generaciones futuras.
Según la Ley 16/1985, que regula la conservación del patrimonio histórico español, los bienes inmuebles como Cárcel Vieja engloban tanto el edificio principal como cualquier elemento integrado en su entorno que sea consustancial con su estructura original. Este marco legal asegura que incluso las partes separables del edificio, que puedan ser aplicadas a otros usos, están protegidas como un todo indivisible en términos culturales.
Ubicado en el municipio y entidad singular de Valladolid, con código postal 47001, Cárcel Vieja no solo es un testimonio arquitectónico, sino también un símbolo de la evolución urbana y cultural de la región. Su arquitectura histórica y su relevancia como Monumento reflejan el compromiso de la comunidad con la preservación de su legado.
En resumen, Cárcel Vieja no solo figura como un monumento arquitectónico en la provincia de Valladolid, sino que también representa un eslabón vital en la cadena de sitios históricos y culturales que componen el Patrimonio Cultural Español. Su declaración como Bien de Interés Cultural subraya su importancia como parte integral de la identidad y la memoria colectiva de la comunidad local y nacional.