Capilla de San Juan Bautista de la Iglesia de el Salvador

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Monumento

En la ciudad de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León, se erige un monumento de significativa importancia histórica y cultural: la Capilla de San Juan Bautista de la Iglesia de El Salvador. Este edificio ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC), conforme al Registro de la Propiedad de la provincia de Valladolid bajo el código (R.I.) - 51 - 0001111 - 00000. Su declaración oficial como monumento se llevó a cabo el 26 de septiembre de 1941, siendo publicada en el boletín correspondiente el 5 de octubre del mismo año, mediante un decreto específico.

La Capilla de San Juan Bautista, parte integrante del patrimonio cultural español, se enmarca dentro de los criterios establecidos por la Ley 16/1985, que define los bienes inmuebles como aquellos elementos que, aunque puedan ser separados, constituyen un todo indivisible y representan un valor histórico y artístico único. Este monumento se distingue por su arquitectura característica y su contribución al entorno urbano de la ciudad de Valladolid, consolidándose como un testimonio vivo de la historia local.

En términos administrativos, es importante diferenciar la "Entidad singular" de Valladolid, que se refiere específicamente a una población dentro del municipio homónimo, que a su vez pertenece a la provincia de Valladolid. Este marco geográfico y administrativo contextualiza la relevancia de la Capilla de San Juan Bautista dentro de su entorno local y regional, subrayando su papel como punto de referencia cultural y arquitectónico.

La conservación y protección de este bien patrimonial son responsabilidad compartida entre las autoridades locales y regionales, quienes garantizan su mantenimiento conforme a las disposiciones legales que regulan los Bienes de Interés Cultural en España. La Capilla de San Juan Bautista de la Iglesia de El Salvador no solo constituye un testimonio tangible de la fe y la arquitectura de épocas pasadas, sino también un legado cultural que enriquece el patrimonio colectivo de la comunidad vallisoletana y de toda Castilla y León.