Can Daussá es un bien cultural de notable relevancia en la comunidad autónoma de Cataluña, específicamente en la provincia de Girona. Ubicado en el municipio de Castell-Platja d'Aro, este inmueble se encuentra dentro de la entidad singular de Castell d'Aro. Su código postal es 17248 y está registrado con el número 51-0005850-00000 en el Registro de Bienes de Interés Cultural. La importancia de Can Daussá radica no solo en su historia, sino también en su clasificación como Monumento, lo que resalta su valor patrimonial y cultural.
Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) el 8 de noviembre de 1988, Can Daussá ha sido reconocido por su relevancia histórica y arquitectónica. Esta clasificación implica que el inmueble posee características que lo hacen digno de protección, conforme a la Ley 16/1985, que regula el patrimonio cultural en España. De acuerdo con esta ley, los bienes inmuebles pueden ser clasificados en varias categorías, incluyendo monumentos, jardines históricos y conjuntos históricos, entre otros. En el caso de Can Daussá, su estatus como Monumento resalta su singularidad y su integración en el patrimonio cultural español.
La fecha de declaración de Can Daussá en el boletín oficial, el 5 de mayo de 1949, añade un contexto histórico a su protección, indicando que su reconocimiento ha sido parte de un proceso más amplio de conservación del patrimonio en la región. Este bien inmueble no solo representa una edificación de interés, sino que también refleja la historia y las tradiciones de Castell d'Aro y su entorno. La clasificación de Can Daussá como Bien de Interés Cultural asegura que se mantenga su integridad y que se promueva su estudio y divulgación, permitiendo que futuras generaciones puedan apreciar su importancia.
Es fundamental distinguir entre el municipio de Castell-Platja d'Aro y la entidad singular de Castell d'Aro, ya que la primera abarca diversas poblaciones, mientras que la segunda se refiere específicamente a la población donde se localiza Can Daussá. Esta diferenciación administrativa es relevante para entender la estructura territorial de la región y el contexto en el que se sitúa este bien cultural.
En resumen, Can Daussá no solo es un monumento arquitectónico, sino que también es un testimonio de la historia cultural de Cataluña. Su protección como Bien de Interés Cultural garantiza que se conserven no solo sus características físicas, sino también su significado en la memoria colectiva de la comunidad. A través de la valoración de Can Daussá, se invita a reflexionar sobre la importancia de preservar el patrimonio cultural, un legado que conecta a las generaciones presentes con su pasado.