En el corazón de la Comunidad Autónoma de Cataluña, específicamente en la provincia de Girona, se encuentra un tesoro histórico de valor incalculable: los Baños Romanos de Caldes de Malavella. Situados en este pintoresco municipio, los Baños Romanos han sido reconocidos como Monumento y declarados Bien de Interés Cultural (BIC), un estatus que subraya su importancia tanto cultural como legal dentro del patrimonio español.
La declaración oficial de este bien se remonta al 3 de junio de 1931, siendo inscrito en el Registro BIC bajo el código (R. I.) - 51 - 0000557 - 00000. Esta distinción no solo reconoce su significativa antigüedad y valor arquitectónico, sino también su papel en la preservación del legado cultural de la región. Los Baños Romanos no son solo estructuras físicas; representan un vínculo tangible con el pasado romano de la península ibérica, testimoniando la ingeniería y las costumbres de aquella época.
El término "bienes inmuebles", según lo establecido por el artículo 334 del Código Civil, abarca no solo las edificaciones principales, sino también aquellos elementos que forman parte integral de estas o de su entorno. Este marco legal asegura la protección y conservación de los Baños Romanos como un todo coherente, susceptible de ser estudiado y apreciado por generaciones futuras.
Caldes de Malavella, como municipio que alberga este singular monumento, se distingue por su compromiso con la preservación del patrimonio cultural. La comunidad local reconoce la importancia de los Baños Romanos no solo como un punto de interés turístico, sino también como un símbolo de identidad histórica compartida.
En resumen, los Baños Romanos de Caldes de Malavella no solo son un vestigio arquitectónico notable, sino un testimonio vivo de la influencia romana en la región catalana. Su declaración como Bien de Interés Cultural reafirma su valor como un legado que merece ser protegido y celebrado, asegurando que continúen siendo un punto de referencia cultural en el panorama histórico español.