En la comunidad autónoma de Cataluña se encuentra un testimonio imponente de la ingeniería romana: el Acueducto Romano. Situado en el municipio de Pineda de Mar, provincia de Barcelona, este monumento fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) el 21 de enero de 1983, con su incoación formal el 9 de diciembre del mismo año.
El Acueducto Romano representa un símbolo de la presencia romana en la región, destacando por su diseño arquitectónico que sigue impresionando por su robustez y funcionalidad. Como Monumento, este acueducto forma parte del patrimonio cultural español protegido por ley, conforme a la legislación que regula los bienes inmuebles de valor histórico.
Su estructura no solo es un testimonio de la habilidad técnica de los romanos en la construcción de infraestructuras hidráulicas, sino también un vínculo tangible con el pasado milenario de la región. La designación como BIC asegura su conservación y promueve su estudio, permitiendo a generaciones actuales y futuras apreciar y comprender su significado dentro del contexto histórico y cultural de Cataluña y España.
El Acueducto Romano de Pineda de Mar destaca además por su integración en el entorno local, siendo parte esencial del paisaje cultural que define la identidad de la comunidad. Su preservación es un compromiso compartido entre autoridades locales, regionales y nacionales, asegurando que este legado histórico perdure para las próximas generaciones, como un recordatorio viviente de la habilidad y visión de los antiguos constructores romanos.