Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado)

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Monumento

En el corazón de la Comunidad Foral de Navarra, se encuentra un tesoro arquitectónico que destaca por su importancia histórica y cultural: el Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado). Este monumento no solo representa un significativo legado del pasado, sino que también es un símbolo de la identidad de la localidad de Ujué. Su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) el 26 de junio de 1936, en el contexto de la protección del patrimonio histórico español, subraya su relevancia dentro del ámbito cultural.

El Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado) se ubica en el municipio de Ujué, una entidad singular que se alza en un terreno elevado, lo que le otorga una vista privilegiada de los alrededores. Esta estructura monumental ha sido clasificada como un monumento, y su diseño refleja las influencias de diversas épocas y estilos que han marcado la historia de la región. La construcción del recinto amurallado, que data de siglos pasados, ha resistido el paso del tiempo, permitiendo que generaciones actuales y futuras puedan apreciar su grandeza.

La figura del Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado) es emblemática en la narrativa histórica de Navarra. Su fortaleza no solo era un bastión defensivo, sino también un centro de vida comunitaria, donde se desarrollaron actividades religiosas y sociales. A lo largo de los años, el Castillo ha sido testigo de acontecimientos cruciales que han influido en la vida de la población local, convirtiéndose en un elemento esencial de su identidad cultural.

Es importante señalar que la clasificación de este bien inmueble como BIC se rige por la legislación que protege el patrimonio cultural en España. Según el artículo 334 del Código Civil, los bienes inmuebles son aquellos que están firmemente ligados a la tierra y que, aunque puedan ser separados, forman parte de un todo que les confiere una singularidad y un valor histórico. La Ley 16/1985 refuerza esta protección, asegurando que monumentos como el Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado) sean conservados y valorados en su justa medida.

En conclusión, el Castillo. Basílica de Santa María la Real (Recinto Amurallado) no solo es una joya arquitectónica en Navarra, sino también un espacio que refleja la historia, la cultura y la identidad de Ujué. Su estatus como Bien de Interés Cultural garantiza que su legado perdure y siga siendo un punto de referencia para la comunidad y para aquellos que deseen conocer más sobre el rico patrimonio de la región. La preservación de este monumento es crucial, no solo por su valor estético, sino también por su capacidad de contar historias de un pasado que sigue vivo en la memoria colectiva de los navarros.