En el corazón de Galicia, en la provincia de Ourense y específicamente en el municipio de Celanova, se erige el Castillo-fortaleza de Vilanova. Este imponente monumento histórico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), representa no solo una estructura arquitectónica destacada, sino también un testimonio vivo de la historia y la cultura de la región.
La historia del Castillo-fortaleza de Vilanova se remonta a tiempos antiguos, siendo un ejemplo emblemático de la arquitectura defensiva medieval en Galicia. Su declaración como BIC en 1994 resalta su valor tanto arquitectónico como histórico, asegurando su preservación y reconocimiento a nivel nacional e internacional.
Ubicado en el núcleo de Celanova, este castillo no solo sirvió como fortaleza estratégica en épocas pasadas, sino que también ha sido un símbolo de la identidad local y un punto de referencia cultural para los habitantes de la región. Su estructura, marcada por robustos muros y torres defensivas, refleja los períodos de conflicto y cambio que caracterizaron la historia de Galicia.
La importancia del Castillo-fortaleza de Vilanova se extiende más allá de su función militar y defensiva. Es un testimonio tangible del patrimonio cultural español, formando parte del selecto grupo de monumentos protegidos bajo la legislación vigente. Su inclusión en el Registro BIC subraya su valor como elemento integral del patrimonio cultural español, contribuyendo a la comprensión y apreciación de la historia local y nacional.
La conservación del Castillo-fortaleza de Vilanova no solo implica la protección de su estructura física, sino también la salvaguardia de las historias y tradiciones asociadas que han moldeado la identidad de Celanova y sus habitantes a lo largo de los siglos. Este monumento continúa siendo un punto de encuentro para el turismo cultural, permitiendo a visitantes y estudiosos explorar las huellas del pasado que aún perduran en sus piedras y pasillos.
En resumen, el Castillo-fortaleza de Vilanova representa un vínculo tangible con la historia y la cultura de Galicia, destacándose como un monumento emblemático que merece ser preservado y valorado por las generaciones presentes y futuras.