Enclavada en el corazón de Pontevedra, la Capilla de la Peregrina se erige como un símbolo arquitectónico de notable relevancia cultural en Galicia. Este monumento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde el 4 de junio de 1982, constituye un testimonio vivo de la rica historia y el patrimonio artístico de la región.
Situada en el núcleo urbano de Pontevedra, la Capilla de la Peregrina es más que una simple estructura religiosa. Su construcción, que data de principios del siglo XVIII, está íntimamente ligada a la devoción mariana y a la tradición jacobea, siendo un punto de referencia tanto para peregrinos como para locales.
Este monumento se distingue no solo por su valor histórico y arquitectónico, sino también por su singular diseño en forma de concha, que evoca de manera simbólica la tradición del Camino de Santiago. Es este aspecto único lo que la convierte en una pieza clave del patrimonio cultural gallego.
Como parte del patrimonio cultural español, la Capilla de la Peregrina figura entre los bienes inmuebles protegidos, conforme a la Ley 16/1985 que regula la conservación y protección del patrimonio histórico español. Su declaración como Monumento subraya su importancia como un testimonio tangible de la fe y la historia compartida por generaciones.
Ubicada estratégicamente en el municipio de Pontevedra, la Capilla de la Peregrina no solo es un lugar de culto, sino también un punto de encuentro cultural donde convergen tradiciones religiosas y artísticas. Su estructura barroca, meticulosamente conservada, invita a los visitantes a explorar no solo su belleza arquitectónica, sino también su profundo significado histórico dentro del contexto gallego y español.
En resumen, la Capilla de la Peregrina no solo es un monumento arquitectónico notable en Galicia, sino también un testimonio vivo del legado cultural y espiritual que perdura a lo largo del tiempo, atrayendo a visitantes y devotos por igual con su encanto y su historia arraigada en la tradición jacobea.