En la tranquila localidad de Santo Domingo de la Calzada, situada en la provincia homónima de La Rioja, se erige un destacado ejemplo del patrimonio arquitectónico regional: el Edificio Calle Zumalacarregui, 56. Este inmueble ha sido reconocido con la distinción de Bien de Interés Cultural (BIC), otorgada el 7 de septiembre de 1983 tras su incoación el 29 de junio del mismo año.
El Edificio Calle Zumalacarregui, 56 se inscribe dentro de la categoría de Monumento, conforme a la legislación española que regula la protección y conservación del patrimonio cultural. Este estatus confiere al edificio una significativa importancia histórica y arquitectónica, siendo considerado no solo un testimonio del pasado local, sino también un elemento esencial en la identidad cultural de Santo Domingo de la Calzada.
La designación de Monumento implica una serie de responsabilidades y beneficios, orientados hacia la preservación de su integridad física y cultural. Según lo establecido en la Ley 16/1985, el Edificio Calle Zumalacarregui, 56 forma parte del Patrimonio Cultural Español, subrayando su relevancia como un bien inmueble de carácter excepcional.
Ubicado en el núcleo histórico de Santo Domingo de la Calzada, este monumento no solo atrae la atención por su arquitectura singular, sino también por su conexión con la historia local y regional. Cada detalle arquitectónico de esta construcción remite a épocas pasadas, ofreciendo a visitantes y residentes un vívido retrato del desarrollo urbano y cultural de La Rioja.
En resumen, el Edificio Calle Zumalacarregui, 56 destaca como un testamento viviente del patrimonio arquitectónico de Santo Domingo de la Calzada y un símbolo de la riqueza cultural que define a esta comunidad riojana. Su protección como Monumento y su inclusión como Bien de Interés Cultural subrayan su valor tanto histórico como social, asegurando su preservación para las generaciones venideras.