En el corazón de Laguardia, un pueblo con historia arraigada en los viñedos y la tradición vitivinícola de Álava, se erige imponente la Iglesia de San Juan. Este monumento, que data de tiempos ancestrales y ha resistido el paso implacable del tiempo, es mucho más que un simple edificio religioso; es un símbolo de identidad cultural y patrimonio histórico de la comunidad.
Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) el 17 de julio de 1984, conforme al Decreto que regula la protección del patrimonio cultural español, la Iglesia de San Juan se distingue por su arquitectura única y su significado histórico. Esta distinción no solo resalta su valor estético y arquitectónico, sino también su importancia como testimonio vivo de las épocas que ha atravesado.
Ubicada en la localidad de Laguardia, dentro de la provincia de Álava en la Comunidad Autónoma del País Vasco, la Iglesia de San Juan se integra armónicamente en el entorno urbano y paisajístico que la rodea. Su declaración como Monumento refleja el reconocimiento a su relevancia cultural y su papel en la configuración histórica del municipio y la región circundante.
La construcción de la Iglesia de San Juan no solo atestigua la fe y devoción de generaciones pasadas, sino que también representa un ejemplo excepcional de la arquitectura religiosa de su época. Su inclusión en el Registro BIC de bienes inmuebles protegidos subraya el compromiso de preservar y valorar los elementos que conforman nuestro rico patrimonio cultural.
En resumen, la Iglesia de San Juan en Laguardia es mucho más que un edificio religioso; es un símbolo de la identidad local y un testimonio tangible de la historia y la evolución cultural del País Vasco. Su valor trasciende lo meramente arquitectónico, abarcando un legado cultural que merece ser protegido y celebrado por las generaciones venideras.