Enclavada en el tranquilo entorno de Armentia, dentro del municipio de Vitoria-Gasteiz en la provincia de Álava, se erige la Iglesia de San Andrés - Iglesia de San Prudencio, un monumento de relevancia histórica y cultural reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC). Su historia se remonta a tiempos antiguos, marcando su importancia desde su declaración oficial como tal el 4 de junio de 1931.
Este edificio religioso, conocido originalmente como Iglesia de San Andrés y posteriormente como Iglesia de San Prudencio desde 1979 en honor al Patrono de Álava y Diócesis de Vitoria, representa un ejemplo destacado de la arquitectura sacra en la región vasca. Su inclusión en el Registro BIC de inmuebles, bajo el código R.I. 51-0000357-00000, subraya su valor patrimonial protegido por la ley.
Según la normativa vigente, los bienes inmuebles como la Iglesia de San Andrés - Iglesia de San Prudencio son aquellos que están integrados en el Patrimonio Cultural Español, declarados como Monumentos y sujetos a las disposiciones legales que salvaguardan su conservación y adecuada gestión. Este estatus resalta su significado tanto arquitectónico como histórico dentro del panorama cultural de Álava y más ampliamente, del País Vasco.
Su estructura, considerada un todo indivisible conforme al artículo 334 del Código Civil, abarca elementos que no solo forman parte de su construcción original, sino que también contribuyen a la comprensión de su contexto histórico y cultural. Cada detalle arquitectónico y artístico presente en la Iglesia de San Andrés - Iglesia de San Prudencio aporta a la narrativa de su evolución a lo largo de los siglos.
Por lo tanto, esta iglesia no solo es un lugar de culto, sino también un testimonio tangible de la identidad y el legado cultural de Álava, mereciendo su reconocimiento como un monumento protegido que trasciende el tiempo y las fronteras geográficas, enraizado profundamente en la historia religiosa y arquitectónica del País Vasco.