Enclavado en el tranquilo entorno de Ordoñana/Erdoñana, dentro del municipio de San Millán/Donemiliaga en la provincia de Álava, País Vasco, se encuentra el Convento de Religiosas Cistercienses de Barria. Este histórico monasterio, datado con precisión como Monumento desde el 17 de julio de 1984, ostenta el prestigioso título de Bien de Interés Cultural (BIC), según el Registro de la Propiedad Inmobiliaria (R. I.).
El Convento de Religiosas Cistercienses de Barria representa un ejemplo emblemático del patrimonio arquitectónico y cultural de la región. Su declaración como BIC subraya su valor significativo dentro del panorama histórico y artístico de Álava. Según la legislación vigente, los bienes inmuebles como este convento son aquellos que, conforme al artículo 334 del Código Civil, incluyen elementos consustanciales a los edificios, formando un conjunto que, aunque separable, constituye una unidad de relevancia cultural.
El proceso de declaración de este convento como BIC implica un reconocimiento formal de su importancia cultural y arquitectónica, asegurando así su preservación y protección. Su fecha de inclusión en el Registro BIC, el 4 de agosto de 1984, marca un hito en los esfuerzos de conservación del patrimonio cultural español.
Ubicado en el núcleo de Ordoñana/Erdoñana, este monumento histórico no solo testimonia la riqueza espiritual y cultural de la comunidad cisterciense en la región, sino que también enriquece el paisaje cultural del País Vasco como un todo. Su arquitectura, con sus características distintivas, y su entorno natural forman un conjunto armónico que invita a explorar y reflexionar sobre la historia y la vida espiritual que ha perdurado en este lugar a lo largo de los siglos.
El Convento de Religiosas Cistercienses de Barria, más allá de ser una estructura histórica, es un testimonio vivo de la continuidad cultural y espiritual de Álava, merecedor de admiración y cuidado por las generaciones presentes y futuras.