En el Principado de Asturias, dentro de la provincia de Asturias, específicamente en el municipio de Langreo, se encuentra un notable ejemplo del patrimonio arquitectónico regional: la Casa de Buelma. Situada en la entidad colectiva de Ciañu, dentro de la entidad singular de Felguera y el núcleo homónimo, este bien fue reconocido y protegido legalmente como Monumento y declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
El proceso de su incoación se remonta al 12 de diciembre de 1984, y su formalización en el boletín oficial tuvo lugar el 15 de enero de 1985, conforme a la Ley 16/1985. Según esta normativa, los bienes inmuebles que forman parte del Patrimonio Cultural Español pueden recibir distintas categorías de protección, siendo los Monumentos una de las más significativas, destinadas a preservar elementos históricos y culturales de relevancia.
La Casa de Buelma se inscribe dentro de este marco legal como un testimonio arquitectónico destacado en la región. Este tipo de declaraciones implica un reconocimiento formal de su valor cultural y histórico, asegurando así su conservación y protección frente a posibles alteraciones o degradaciones que pudieran comprometer su integridad.
En términos administrativos, es crucial diferenciar entre la entidad singular de Felguera y el municipio de Langreo. Mientras que el municipio engloba diversas entidades singulares, como Felguera, estas últimas representan poblaciones dentro de su contexto geográfico y administrativo más amplio.
El estatus de BIC confiere a la Casa de Buelma un estatus especial dentro del panorama cultural y patrimonial asturiano, subrayando su importancia tanto a nivel local como nacional. Este reconocimiento no solo garantiza su preservación física, sino que también promueve su estudio y apreciación como parte integral del legado cultural de Asturias, enriqueciendo la comprensión de su historia y arquitectura.