Enclavado en el municipio de Santa Olalla del Cala, provincia de Huelva, Andalucía, el Castillo es un destacado monumento que ha sido meticulosamente conservado y protegido por su significado cultural e histórico. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), este imponente edificio se erige como un testimonio vivo del pasado medieval de la región.
El Castillo, inscrito en el Registro BIC de Bienes Inmuebles desde el 22 de junio de 1993, posee una rica historia que se remonta a fechas anteriores a su declaración oficial como monumento en 1949. Este estatus legal asegura su preservación y gestión conforme a las leyes que regulan el patrimonio cultural español.
Como parte del patrimonio cultural español, los bienes inmuebles declarados como Monumentos son considerados fundamentales para la identidad histórica y cultural de una región. El Castillo, en particular, representa no solo una estructura arquitectónica singular, sino también un testimonio tangible de los períodos históricos que marcaron la evolución de Santa Olalla del Cala y sus alrededores.
La distinción entre "Municipio" y "Entidad singular" es crucial para entender la organización administrativa y territorial de esta región. Mientras que Santa Olalla del Cala es el municipio que alberga al Castillo, la entidad singular de igual nombre refiere a una población específica dentro de dicho municipio, destacando la importancia histórica y cultural que rodea este patrimonio.
En resumen, el Castillo no solo representa un hito arquitectónico impresionante, sino también un símbolo del compromiso de Andalucía y España con la preservación de su legado cultural. Su declaración como BIC garantiza que las generaciones futuras puedan admirar y aprender de su historia, consolidando su lugar como un tesoro cultural invaluable en el panorama nacional.
