En el corazón de Andalucía, específicamente en la provincia de Málaga y más precisamente en el municipio de Mollina, se encuentra un tesoro cultural de incalculable valor: el Abrigo de los Porqueros. Este sitio ha sido reconocido y protegido bajo la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC), según la legislación española. Su declaración oficial como Monumento se remonta al 25 de junio de 1985, fecha consignada en el boletín correspondiente del 29 de junio de ese mismo año, mediante la Resolución oficial.
El Abrigo de los Porqueros, conocido por su relevancia en el ámbito del arte rupestre, forma parte del patrimonio inmueble español conforme al artículo 334 del Código Civil. Este artículo engloba todos aquellos elementos que, por su naturaleza, se consideran inseparables de la estructura o su entorno, incluso si pudieran ser utilizados en otros contextos. Esta distinción legal garantiza la preservación y valorización de este lugar histórico, que representa no solo un vestigio del pasado, sino también un testimonio viviente de la cultura prehistórica en la región.
Ubicado en Mollina, dentro de la entidad singular del mismo nombre y con el código postal 29532, el Abrigo de los Porqueros se erige como un ejemplo paradigmático de cómo el arte rupestre puede ofrecer insights significativos sobre las sociedades ancestrales que lo crearon. Su importancia no se limita únicamente a su contexto local, sino que trasciende las fronteras provinciales y nacionales, siendo parte integral del rico legado cultural de Andalucía.
La clasificación como Monumento y su designación como BIC destacan la relevancia no solo arqueológica, sino también educativa y turística del Abrigo de los Porqueros. Este reconocimiento subraya la necesidad de proteger y conservar este patrimonio para las generaciones futuras, asegurando que su valor histórico y cultural perdure inalterado a lo largo del tiempo.
