En el corazón de Jaén, Andalucía, se encuentra un tesoro cultural de valor incalculable: el Abrigo Cerro de la Llana V. Este sitio ha sido venerado como Monumento y declarado Bien de Interés Cultural (BIC), asegurando así su protección legal y reconocimiento por su significado histórico y artístico.
Fecha clave en su historia es el 25 de junio de 1985, cuando se oficializó su estatus mediante una RESOLUCIÓN que lo incluyó en el Registro correspondiente. Este abrigo, parte integrante del patrimonio español, se distingue por su arte rupestre, un testimonio fascinante de la creatividad y la vida de antiguas culturas que poblaron la región.
El Abrigo Cerro de la Llana V no es simplemente una cueva; es un enclave donde convergen pasado y presente, donde las pinturas y grabados reflejan las tradiciones y creencias de aquellos que lo habitaron hace milenios. Su importancia no solo radica en su antigüedad, sino también en su contribución al entendimiento de la evolución cultural de la humanidad en esta parte de la península ibérica.
Ubicado en el municipio de Jaén, este monumento se erige como un testimonio vivo de la riqueza arqueológica de la provincia de Jaén y, por extensión, de toda Andalucía. Cada trazo en sus paredes cuenta una historia perdida en el tiempo, conectando a las generaciones actuales con sus ancestros prehistóricos.
La declaración de Bien de Interés Cultural garantiza que el Abrigo Cerro de la Llana V sea preservado para las futuras generaciones como un legado que traspasa fronteras temporales y geográficas. Es un recordatorio constante de la importancia de proteger y valorar nuestro patrimonio cultural, no solo por su belleza intrínseca, sino por su capacidad para enseñarnos sobre nuestro propio pasado y presente.
