El Castillo de Pelegrina se erige majestuoso en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, específicamente en la provincia de Guadalajara, en el municipio de Sigüenza. Esta imponente fortaleza, catalogada como Monumento y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), ocupa un lugar destacado en el patrimonio histórico español. Su importancia se consagra no solo por su antigüedad y arquitectura singular, sino también por su significativa relevancia cultural y legal.
El Castillo de Pelegrina, inscrito bajo el código R.I. - 51 - 0010726 - 00000, fue oficialmente declarado como Monumento el 22 de abril de 1949, según la disposición de resolución publicada en el boletín oficial el 5 de mayo de ese mismo año. Este reconocimiento legal resalta su condición de bien inmueble, conforme al artículo 334 del Código Civil español, incluyendo todos los elementos que forman parte integrante de su estructura y entorno.
En términos administrativos, es crucial distinguir entre el municipio de Sigüenza, que alberga esta joya arquitectónica, y la entidad singular del mismo nombre. La entidad singular de Sigüenza, a diferencia del municipio, se refiere a una población específica dentro del contexto administrativo mayor, subrayando la complejidad y la riqueza histórica de esta región.
El Castillo de Pelegrina no solo representa un testimonio arquitectónico de épocas pasadas, sino también un símbolo cultural arraigado en la identidad de Castilla-La Mancha, atrayendo a visitantes y académicos por igual gracias a su fascinante historia y su impactante presencia en el paisaje guadalajareño.
