En el corazón de Castilla y León, en la provincia de Burgos, se erige imponente la Colegiata de Santa María en el municipio de Villaescusa de Roa. Este monumental edificio, inscrito en el Registro de Bienes de Interés Cultural bajo el código RI-51-0004421-00000, ha sido un símbolo de patrimonio cultural desde su declaración como Monumento el 7 de marzo de 1980, mediante Real Decreto publicado el 3 de mayo del mismo año.
La Colegiata de Santa María destaca no solo por su arquitectura sobresaliente, sino también por su significado histórico y religioso. Construida como parte integrante de la comunidad de Villaescusa de Roa, se distingue como una entidad singular dentro del municipio, según lo establecido en la legislación vigente sobre Bienes Inmuebles y su protección patrimonial.
Según la Ley 16/1985, los Bienes de Interés Cultural abarcan diversas categorías, entre ellas la de Monumento, que se aplica con justicia a la Colegiata de Santa María. Este estatus legal subraya su valor no solo como estructura arquitectónica, sino como un testimonio vivo de la historia y la cultura de la región.
La incoación de su declaración como BIC el 14 de febrero de 1978 y su posterior ratificación reflejan el compromiso de las autoridades locales y nacionales con la preservación y difusión del patrimonio cultural español. Cada detalle de su diseño y construcción está imbuido de significado, ofreciendo a los visitantes una ventana al pasado glorioso de Villaescusa de Roa y sus alrededores.
La importancia de la Colegiata de Santa María trasciende lo meramente arquitectónico; es un punto de convergencia para los estudiosos de la historia medieval y para los devotos que buscan conectar con su herencia espiritual. Su inclusión en el catálogo de Bienes de Interés Cultural asegura que las generaciones futuras puedan admirar y aprender de este monumento emblemático, que se erige como un faro cultural en la vasta y rica tradición artística de Castilla y León.
