Campo de los Arapiles

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Sitio Histórico

En la región de Castilla y León, específicamente en la provincia de Salamanca, se encuentra el emblemático Campo de los Arapiles. Este sitio histórico, situado en el municipio y entidad singular de Arapiles, ha sido reconocido como un Bien de Interés Cultural (BIC) por su significativa importancia cultural y su valor patrimonial.

El Campo de los Arapiles fue declarado BIC según la Ley 16/1985, que establece las categorías de protección para los bienes culturales en España. Este lugar ha sido clasificado como Sitio Histórico, una distinción que resalta su relevancia histórica y arqueológica dentro del patrimonio español.

La fecha de incoación de su declaración como BIC se remonta al 14 de abril de 1992, con la posterior formalización de su estatus el 27 de enero de 1994. Estos eventos fueron publicados en los boletines oficiales correspondientes, marcando formalmente su reconocimiento y protección legal bajo la normativa española.

Según el artículo 334 del Código Civil español, los Bienes de Interés Cultural incluyen no solo monumentos y conjuntos históricos, sino también sitios históricos como el Campo de los Arapiles, que abarcan elementos consustanciales con edificios y su entorno. Esto garantiza su preservación y la aplicación de medidas de conservación adecuadas para mantener su integridad y valor cultural a lo largo del tiempo.

El término "Entidad singular", en este contexto, se refiere a la población específica de Arapiles, que constituye una unidad administrativa dentro del municipio del mismo nombre. Este nivel de categorización es importante para distinguirlo del municipio en sí, que comprende varias entidades singulares o poblaciones similares en el ámbito administrativo.

En resumen, el Campo de los Arapiles no solo representa un testimonio histórico invaluable, sino que también ejemplifica el compromiso de España con la preservación de su patrimonio cultural a través de la declaración como BIC. Este reconocimiento asegura su protección y permite que generaciones futuras continúen disfrutando y aprendiendo de su rica herencia histórica.