Los Carnavales de Ituren y Zubieta son una celebración emblemática que se lleva a cabo en la Comunidad Foral de Navarra, específicamente en el municipio de Pamplona/Iruña. Este evento cultural, de gran relevancia para la identidad local, ha sido clasificado como Sitio Histórico y declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La importancia de este reconocimiento radica en la preservación y difusión de las tradiciones culturales que estos carnavales representan, así como en su papel en la cohesión social de las comunidades que participan en la festividad.
La celebración de los Carnavales de Ituren y Zubieta se distingue por su carácter único, donde los habitantes de estas localidades se visten con trajes tradicionales, convirtiendo las calles en un escenario vibrante de color y alegría. Esta festividad no solo se limita a ser un evento de entretenimiento, sino que también refleja las costumbres y la historia de la región, enlazando a generaciones a través de una tradición que se ha mantenido viva a lo largo del tiempo. Los elementos que forman parte de este evento, según el artículo 334 del Código Civil, son considerados bienes inmuebles, ya que se entienden como aquellos que pueden ser integrados en el patrimonio cultural español.
El reconocimiento como Bien de Interés Cultural del Carnavales de Ituren y Zubieta implica una serie de responsabilidades para garantizar la preservación de su valor cultural y su integración en las políticas de protección del patrimonio. Esta calificación se basa en la Ley 16/1985, que establece los criterios para la protección de los bienes culturales, asegurando así que tanto la festividad como sus elementos asociados sean valorados y conservados para las futuras generaciones. En este contexto, es crucial distinguir entre la “Entidad singular”, que se refiere a las poblaciones específicas, y el “Municipio”, que abarca una o varias entidades.
La rica tradición de los Carnavales de Ituren y Zubieta no solo se manifiesta en las festividades mismas, sino que también forma parte de un conjunto más amplio de costumbres que configuran la identidad cultural de la región. A través de su celebración, se promueve un sentido de pertenencia y comunidad entre los habitantes, así como una oportunidad para que los visitantes descubran y aprecien la cultura navarra en su máxima expresión. Esta celebración, por lo tanto, no solo es un motivo de fiesta, sino también un pilar fundamental de la cultura y la historia local que merece ser reconocido y preservado.
