La Catedral de Santa María, ubicada en Malpartida de Plasencia, provincia de Cáceres, es un monumento emblemático de Extremadura. Declarada Bien de Interés Cultural desde el 3 de junio de 1931, su importancia histórica y arquitectónica la posiciona como uno de los pilares culturales de la región.
Este imponente edificio, registrado bajo el código (R. I.) - 51 - 0000482 - 00000, representa un ejemplo destacado del patrimonio español protegido por la Ley 16/1985, que salvaguarda los bienes inmuebles de valor cultural. La Catedral ha sido catalogada como Monumento, una designación reservada para estructuras que no solo poseen mérito estético y histórico, sino que también reflejan la identidad y el legado de la comunidad a la que pertenecen.
Según la legislación española, los Monumentos son aquellos bienes inmuebles que, por su singularidad y relevancia histórica, están protegidos y deben ser preservados para las generaciones futuras. La Catedral de Santa María no solo cumple con estos criterios, sino que también enriquece el entorno urbano de Malpartida de Plasencia, configurando parte integral de su paisaje cultural.
La declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) implica un compromiso legal y social en la conservación y difusión del patrimonio histórico. En el caso específico de la Catedral de Santa María, su condición de Monumento destaca por su valor intrínseco y por la riqueza arquitectónica que representa para la comunidad de Extremadura.
El reconocimiento oficial y la protección legal aseguran que este monumento continúe siendo un testimonio vivo de la historia local y nacional, proporcionando un vínculo tangible con el pasado que permite a las generaciones actuales y futuras apreciar y aprender de su significado cultural y arquitectónico.
