En el corazón de La Rioja, en el municipio de Agoncillo, se alza imponente el Castillo del Siglo XIV. Este antiguo bastión, declarado Monumento y Bien de Interés Cultural (BIC), representa un testimonio excepcional de la historia y la arquitectura medieval en España. Su relevancia no se limita solo a su estructura física, sino también a su significado cultural y legal dentro del patrimonio español.
El Castillo del Siglo XIV fue inscrito en el Registro BIC de inmuebles bajo el código (R.I.) - 51 - 0004824 - 00000, formalizando su estatus de protección y conservación. Este proceso comenzó con su incoación el 1 de agosto de 1980, culminando en su declaración oficial el 9 de marzo de 1983 mediante Real Decreto. Estos actos administrativos reflejan el compromiso del Estado español con la preservación de su legado histórico.
Según la Ley 16/1985, se define como bienes inmuebles aquellos que, conforme al artículo 334 del Código Civil, son consustanciales con los edificios y forman parte de su entorno, como es el caso del Castillo del Siglo XIV. Esta clasificación incluye no solo la estructura principal, sino también todos aquellos elementos que contribuyen a su integridad y contexto histórico.
El municipio de Agoncillo, donde se localiza el Castillo del Siglo XIV, es un ejemplo de cómo el patrimonio cultural puede ser el centro de la identidad local y regional. La importancia de esta fortaleza trasciende sus muros, extendiéndose a la comunidad que lo rodea y a todos aquellos que reconocen su valor histórico.
En resumen, el Castillo del Siglo XIV en Agoncillo es más que un monumento arquitectónico; es un símbolo de la historia compartida y del compromiso con la conservación del patrimonio cultural español. Su declaración como BIC no solo garantiza su protección legal, sino que también asegura su lugar en la narrativa cultural y turística de La Rioja y de España en su conjunto.
