Enclavada en el corazón de Donostia-San Sebastián, Casa de Aliri se erige como un monumento histórico de notable importancia cultural. Situada en la provincia de Gipuzkoa, dentro de la comunidad autónoma del País Vasco, este edificio ha sido meticulosamente conservado y reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC).
La declaración oficial de Casa de Aliri como monumento se remonta al 17 de enero de 1964, con su inclusión en el Registro de Bienes Inmuebles del patrimonio cultural español. Este estatus no solo subraya su valor arquitectónico, sino también su relevancia histórica en el contexto local y nacional.
Conforme a la legislación española, los bienes inmuebles catalogados como BIC comprenden estructuras que, por su naturaleza y significado, forman parte del patrimonio cultural del país. Casa de Aliri destaca como un ejemplo emblemático de este tipo de patrimonio, caracterizado por su arquitectura distintiva y su contribución al paisaje urbano de Donostia-San Sebastián.
Este edificio no solo es un monumento en términos de su valor estético y arquitectónico, sino también un testimonio vivo de la historia local y regional. Su preservación no solo garantiza la conservación de su estructura física, sino también la perpetuación de su legado cultural para las generaciones venideras.
En resumen, Casa de Aliri representa un punto de referencia en la identidad cultural de Donostia-San Sebastián, un recordatorio tangible de su pasado y un activo invaluable para la comunidad local y para todos aquellos que valoran la riqueza histórica del patrimonio español.
